Conciencia Personal

lunes 4 de mayo de 2009

Cuando nace un deseo, de inmediato comienzas a catalogarte a ti mismo como un fracaso, porque estás teniendo ese deseo que no se ha satisfecho. Has de saber que las cosas nunca se terminan, y puesto que nunca se acaban, es hora de que dejes de sentirte desdichado por lo no resuelto, ya que casi todo está por resolver. Eres un ser eterno. La mayor parte está por resolver. En vez de apuntarte lo que no ha sido logrado—queremos que comiences a sentir la anticipación de lo que está por llegar.

www.Abraham-hicks.com